Escollera Norte

ESCOLLERA NORTE MDQ

Localización: Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina
Cliente: Concurso Nacional Provincia de Buenos Aires
Superficie: 13.800 m2
Año: 2012
Programa: Urbanismo, Comercios, Puerto de Trasbordo, Esparcimiento, Paisajismo
Asociados: Arq. Bruno Bianchi, Arq. Damián Bojko, Arq. Nelson Etcheverry, Arq. Juan Fabbri (Muthe)

El proyecto se basa en una idea metafórica de unir el mar, la sierra y la ciudad de Mar del Plata en un solo sitio. Con este objetivo, se diseño un edificio paisaje de bajo impacto con el entorno, que privilegia el paisaje como puerta de acceso de la ciudad para los turistas internacionales de la nueva terminal de cruceros, mediante un manto verde ondulado que alberga en su interior comercios, paseos gastronómicos y culturales. Las ondulaciones de esta cubierta verde se relacionan con los desniveles circundantes del sitio y dialoga con las ondulaciones de las olas del mar, generando una situación paisajística en constante cambio y múltiples situaciones de apropiación. Dentro de la ciudad en su conjunto actúa como hito-remate que continua el sistema de paseo costero, tanto vehicular, peatonal y aeróbico que recorre las costas de Mar del Plata.

El proyecto se divide en tres niveles, en PB se ubica el espacio destinado para comercios y actividades culturales que pueden tener ampliación con el exterior. En el primer nivel se plantea  un complejo gastronómico, con vistas y terrazas al puerto y a playa grande. En la cubierta se desarrolla un parque que unido al programa anterior componen un fuerte atractivo turístico que se une a los otros tantos que Mar del Plata tiene para ofrecer. Se busco dotar a todo el complejo de una buena permeabilidad de manera tal que el mar quede presente en cada uno de los recorridos posibles del proyecto. El sistema de patios que genera la propuesta sirve como expansiones de los locales circundantes y además como espacios de expresión cultural diversas, como ser, auditorios al aire libre, espacios para artistas callejeros espontáneos, exposiciones, puntos de encuentro ciudadano, ferias artesanales periódicas, etc.

El sistema circulatorio se articula a través de una columna vertebral que es la continuación de la actual calle que existe en el sitio a partir de la cual se puede acceder a cada una de las partes del programa, se prevee además una calle de paseo vehicular/peatonal según el momento del día sobre el actual muro de hormigón que existe en la escollera con vistas a Playa Grande.

La protección de las inclemencias climáticas y los fuertes vientos del sitio, se remedian mediante una estrategia pasiva de control del viento, el sol y lluvia de forma tal que las actividades comerciales y culturales no se interrumpan durante días con malas condiciones de tiempo. Las ondulaciones generan sombras de viento en el parque y según la orientación favorece la iluminación natural de todo el complejo, asimismo las plazas generan áreas protegidas de los vientos que pueden ser usadas para actividades culturales y gastronómicas, lo que se acompaña en otros sitios con pantallas de viento acristaladas. La posibilidad de recorrer todo el complejo mediante áreas cubiertas y semicubiertas favorece su utilización en condiciones meteorológicas extremas.

Dentro del planteo general, la Nueva Terminal de Cruceros, queda integrada como un hito diferencial en medio del manto verde que genera el proyecto. La relación con el Complejo Playa Grande queda establecida por la horizontalidad del proyecto y su baja altura, junto a la adaptación con el paisaje circundante, asimismo se crea un sistema de rítmico de patios que continua el ritmo de los volúmenes del Complejo existente.

La flexibilidad de usos y destinos simultáneos y durante la vida del edificio, queda planteada mediante el empleo de núcleos de servicios comunes en forma de islas dentro de una grilla estructural de 8 x 8 metros, de espacio abierto que puede ser utilizado por múltiples funciones, y subdividido según las necesidades del momento.

Tecnológicamente se emplean materiales tradicionales de bajo impacto ambiental y bajo costo de mantenimiento como ser Hormigón Armado, cristal, detalles en aluminio y acero inoxidable, acompañados por una cubierta verde, que aumenta la aislación del edificio, mejora las condiciones ambientales del sitio y favorece el correcto funcionamiento del sistema pluvial del sector urbano.

Con respecto a las estrategias de sustentabilidad activas que buscan la reutilización del agua de lluvia para su empleo como aguas grises para riego y baños. Se pre visualiza la posibilidad de la incorporación dentro del paisaje de molinos para la generación de energía eólica, dada las características de fuertes vientos que presenta el sector, para que el complejo sea autosustentable energéticamente.

Las especies vegetales son autóctonas de la región e incluyen variedad de gramineas y arbustos de pequeña y mediana escala que funcionan como reparadores de viento, como plumerillos y tamariscos entre otros.

By Muthe